Sobre nosotros

"Cada persona es un mundo distinto, guiado por unas líneas que le marcan un camino u otro"

Arte y diseño a través de líneas

Montreal Studio nace con la intención de crear arte y diseño a partir de líneas, siempre bajo las premisas de la sencillez, el equilibrio y la estética. Cada obra parte de las reflexiones personales del fundador-autor —el concepto— como punto de partida para el desarrollo de una ilustración única, trazada a mano con tinta Rotring sobre papel.

Las láminas de arte de Montreal Studio son piezas decorativas y a la vez generadoras de emociones. Piezas que buscan tener su lugar propio en casa, en la oficina o donde mejor le gusta al espectador, según sea el sentimiento que despiertan. Existe, además, un doble objetivo en cada obra: la belleza decorativa que dialoga con el espacio, y la participación del espectador a través del conjunto autor-obra-individuo, extrayendo sus propias reflexiones a través de las líneas.

Todas las obras son ilustraciones originales de autor, trazadas a mano con tinta Rotring 0.1 mm sobre papel blanco mate de 250 g/m². Cada pieza forma parte de una edición limitada y está numerada individualmente.


¿Quién está detrás de Montreal Studio?

Manu Botella es el fundador y artista de Montreal Studio. Nacido en enero de 1985, lleva toda su vida vinculado al diseño. Se define como una persona exigente que siempre busca crecer y ofrecer el mejor resultado posible en todo lo que lleva a cabo.

"El nacimiento de Montreal Studio comenzó a finales de 2022 y su nombre surgió en un concierto de música electrónica con uno de mis grandes amigos."

Manu no se considera artista en el sentido tradicional, sino una persona que ha encontrado en las líneas y sus composiciones una forma de expresar lo que piensa, una válvula de escape de la rutina y un modo de conectar con lo esencial. Su lenguaje visual es el arte de líneas: minimalista, preciso, cargado de significado.

"Yo le doy forma a mis reflexiones en cada una de las obras, pero no soy quién para limitar a la gente y que no existan diferentes interpretaciones. Cualquier obra que consiga extraer al espectador del día a día, aunque sea por un instante para centrarse en él mismo y en lo que ve a través de las líneas, para mí, se puede considerar arte."

La relación de Manu con el diseño a lo largo de los años le ha permitido desarrollar una sensibilidad especial a la hora de crear: busca siempre una proporción entre la estética, la sencillez y el equilibrio entre el lienzo de papel blanco y el trazo negro de las líneas.

"Si el resultado no guarda un equilibrio y una estética no se va a llevar a cabo, pese a que estos aspectos son subjetivos."